El concepto “cien por cien responsabilidad” es fácil de entender, pero nos cuesta aceptarlo, ya que nos resulta más fácil culpar a alguien de la situación, nos resulta más cómodo pensar que no es nuestra la responsabilidad y en muchas ocasiones no nos sentimos preparadas para tomar las riendas de nuestra vida.

 

Culpar a otro significa darle el poder, significa delegar nuestro poder en otro. Muchas veces preferimos “tener razón” o aferrarnos a alguna historia que hemos creado para mantenernos en una situación “cómoda”.

 

Es difícil de creer porque nos cuesta entender que nosotras mismas nos hemos puesto en ciertas situaciones que nos perjudican. “¿Cómo voy a ponerme yo en esta situación que me hace daño”? y así decidimos no creer que es nuestra la responsabilidad. Si no asumimos esta responsabilidad estamos diciendo que no queremos tomar el poder y con él la posibilidad de cambiar.

 

Preferimos mantener estas situaciones porque nos hemos acostumbrado a ellas y cambiar seria abandonar ese personaje que tanto esfuerzo nos ha costado construir. ¿Quién sería yo si abandono esta situación? Dejaría de ser víctima, dejaría de ser la protagonista, dejaría de ser “alguien especial” y peor aún no tendría la excusa para quejarme, para señalar al otro y tendría que mirarme, revisarme, asumirme.

 

Es cierto que este proceso de “asumirse” no siempre es fácil, pero si decides hacerlo, si decides por fin mirarlo de frente y asumir  que has sido tu quien te ha puesto en esta situación, por fin vas a poder cambiar y vas a poder abrirte a todo un abanico de posibilidades que se van a abrir frente a ti.

 

Abandona este personaje que te limita, asume tus errores, que no son más que parte de nuestro proceso de aprendizaje.

 

Todos cometemos errores, son parte de la vida.

Cuando empieces a asumir la responsabilidad vas a poder tomar conciencia de tus creencias, ya que son estas las que te hacen interpretar tu realidad de cierta manera, son tus creencias las que van a permitirte vibrar en cierta frecuencia.

Revisa tus creencias. ¿En que se basan? ¿En el amor o en el miedo?

Una vez las tengas identificadas dales la vuelta y crea otras más amorosas. 

Asume la responsabilidad, toma tu poder y crea la vida que deseas.

 

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