El Otoño en Medicina Tradicional China se relaciona con el elemento METAL.

 

Venimos de la energía del verano que es una energía de expansión y apertura, una energía Yang, que se relaciona con el elemento FUEGO.

Al final del verano pasamos por el elemento TIERRA que ya va introduciéndonos en una energía cada vez más introspectiva, YIN.

El elemento METAL nos invita a recogernos e  ir preparándonos para la energía totalmente YIN  del invierno.

Se relaciona con el Pulmón, «maestro de la energía» y con el Intestino Grueso.

El Pulmón gobierna la respiración y el Qi, es el que regula el flujo de energía por los meridianos.

Controla la energía ascendente ya que tiene una energía descendente y la función de difusión.

 

 

El Pulmón recibe energía de los alimentos que es extraída por el Bazo y sube hacia el Pulmón para ser purificada y distribuida.

Estas energías forman el Zong Qi, que reside en el pecho y es el motor de la respiración y la circulación.

El diafragma sube y baja movilizando la energía.

El Corazón pone en circulación la sangre que tiene como función la nutrición de la energía.

El Pulmón también se encarga de la defensa de las agresiones externas, ya que es el primer órgano que alcanzan los agentes patógenos.

La energía nutricia Yong, relacionada con el elemento Tierra, es extraída de los alimentos por el Bazo y llega al pulmón donde es purificada y distribuida por los meridianos.

La energía defensiva Wei, relacionada con el elemento Agua, se crea en los riñones y llega al pulmón que la purifica y la distribuye a la piel, los músculos, las articulaciones…

La energía descendente del pulmón permitirá a los líquidos impuros ser eliminados.

 

«El brillo de los pulmones se manifiesta en el pelo»

Frase del «Nei Jing».

 

La energía defensiva Wei abre y cierra los poros, como sistema defensivo.

Por todo esto se dice que tanto el Pulmón como el Bazo son sumamente importantes en el sistema linfático e inmunológico.

 

 

Planeta: Venus, símbolo de la muerte-renacimiento, los sentimientos, la atracción, el amor y la armonía, el placer y la sensualidad.

Se relaciona con el atardecer  y con la entrada en la vejez en el ciclo de la vida. prudencia y sabuduría.

 

 

El otoño nos invita a la introspección, a mirarnos y observar nuestras emociones y pensamientos que hemos escondido, nuestra sombra.

 

La emoción del Otoño es la tristeza.

 

Aprovecha el Otoño para descansar, limpiar, sanar heridas y cuidar de ti.

 

Con Amor Laura.

 

 

Suscríbete y recibe la «Guía básica de autoestima y empoderamiento» y la Newsletter.
[activecampaign form=5]